MICROCIRCULACIÓN E INHALACIÓN DE HIDRÓGENO
Muchas molestias no se originan únicamente en el lugar donde las sentimos, sino que pueden estar relacionadas con la calidad de la circulación en los tejidos, con la llegada de oxígeno y nutrientes y con la capacidad de eliminar los productos de desecho.
Por eso combino dos terapias que se complementan de una forma especialmente interesante: la estimulación de la microcirculación mediante señales electromagnéticas pulsadas (PEMF) y la inhalación de hidrógeno molecular (H₂).
El objetivo es apoyar primero el flujo sanguíneo en los vasos más pequeños. Para ello trabajo con BEMER, orientado a estimular el movimiento rítmico de estos pequeños vasos y, con ello, favorecer la perfusión de los tejidos.

Al mismo tiempo se inhala hidrógeno molecular. El hidrógeno se estudia por sus propiedades antioxidantes y moduladoras de la inflamación. Al aplicar ambos métodos de forma simultánea, se crea una sinergia interesante: se estimula la circulación mientras el hidrógeno se distribuye por el organismo a través del torrente sanguíneo.
¿Qué puedes notar? Algunas personas describen después de una sesión una sensación de calor o de mejor circulación, mayor relajación, menos pesadez o cansancio en las piernas y, en algunos casos, más energía o una sensación de recuperación más rápida tras el esfuerzo físico.
Con un uso regular, esta combinación también puede resultar interesante para quienes desean apoyar su capacidad de recuperación, la microcirculación, el aporte de nutrientes a los tejidos y el equilibrio frente al estrés oxidativo y los procesos inflamatorios de bajo grado.
Algunas personas perciben el efecto de forma inmediata, mientras que en otras aparece de manera gradual. El objetivo no es combatir un síntoma concreto, sino favorecer al máximo el entorno fisiológico en el que debe producirse la recuperación.
Mejor circulación. Mejor aporte y eliminación. Más apoyo para la recuperación a nivel tisular y celular.